sábado, 7 de mayo de 2011

Voyager ¡Vuelve! ¡Tenemos un problema!

En 1977 las sondas Voyager 1 y Voyager 2 fueron lanzadas al espacio. Su misión consistía en alcanzar los planetas exteriores gaseosos del Sistema Solar, enviar imágenes y datos de Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno, por eso inicialmente se incluyeron en la misión Mariner y se  llamaron Mariner 11 y 12 respectivamente. Pero una vez realizada su misión, las sondas siguieron su camino hacia el espacio exterior por lo que pasaron a ser nuestras sondas más viajeras, las Voyager.


Para que las sondas pudieran alcanzar las tremendas distancias que hay a los planetas más lejanos como Neptuno, tuvieron que dotarse de una fuente de energía nuclear que les permitiera seguir enviando información después de muchos años y se usó como propulsor principal la gravedad de los propios planetas, catapultándolas de uno a otro. El resultado es que una vez alcanzada cierta velocidad y trayectoria, las sondas rebasarían los planetas externos y seguirían su camino alejándose del Sistema Solar. Sabiendo esto, un equipo liderado por el maravilloso Carl Sagan, confeccionó un mensaje dirigido a otras civilizaciones que se incluyó en las sondas.

El Mensaje

El mensaje de hora y media de duración se recopiló en un disco de cobre bañado en Oro y se insertó en cada una de las sondas. Cada Disco de Oro contiene:

La localización del Sistema Solar.
La definición de nuestras Matemáticas.


La definición de nuestra Física.
Los parámetros de nuestro Sistema Solar.
Información detallada del Sol incluyendo su espectro.
Imágenes de todos los planetas del Sistema Solar, así como información detallada de cada uno.
Imágenes satélite de la Tierra e información detallada de atmósfera, composición, rotación, periodo orbital, etc.
Definiciones de nuestra química.
Un ejemplo de la estructura de la cadena de ADN de los seres vivos de la Tierra.
Un ejemplo de la división de las células.
La anatomía humana al detalle de hombres y mujeres y nuestro sistema de reproducción, incluyendo la formación del feto en el útero materno, detalles e imágenes del parto, de la lactancia como mamíferos y de la dependencia de nuestros hijos hacia los padres en su infancia.
Nuestro sistema de educación en las escuelas.
El significado del núcleo familiar.
Nuestra evolución como especie y el proceso de alimentación humano (caza, pesca, recolección, siembra, supermercados, etc..)
Un diagrama de la configuración de los continentes terrestres.
Imágenes de islas, ríos, montañas, valles, desiertos  y demás lugares de la Tierra.
Información detallada e imágenes de la vegetación terrestre y del papel que juega en el planeta.
Un ejemplo de cada tipo de animal que habita la tierra, desde insectos hasta reptiles o los grandes mamíferos.
Un ejemplo de la sucesión de Fibonacci o de la proporción áurea que se encuentran de forma natural en tantos y tantos lugares de la Tierra y del Sistema Solar (incluye imágenes de caracolas de mar).
Un ejemplo de la riqueza de nuestra vida marina incluyendo el canto de las ballenas.
Imágenes de las diferentes culturas de la Tierra así como de nuestra artesanía.
Imágenes de nuestras construcciones, monumentos, ingeniería, arquitectura, el interior de nuestras casas y la configuración de nuestras ciudades.
Ejemplos de nuestras fábricas y sistemas de energía.
Ejemplos de nuestra medicina.
Nuestros medios de transporte.
Nuestros sistemas de comunicación y observación del espacio (satélites, radiotelescopios, observatorios, imágenes de astronautas, lanzamientos, etc..).
Nuestro legado escrito, libros, tipos de escritura, etc..
Una recopilación sonora de la mejor música creada por la humanidad así como partituras.
Una recopilación de Sonidos de la Tierra que van desde el ladrido de un perro hasta el sonido del lanzamiento de un cohete.
Saludos en 55 idiomas.
Las ondas cerebrales de una chica enamorada.
Y por supuesto, instrucciones de cómo descifrar el mensaje




En total 118 imágenes de la Tierra, 90 minutos de sonido y toda la información necesaria para hacerse una idea de cómo somos y donde estamos.

No sé a vosotros, pero a mí me recorre un escalofrío por la espalda solo de pensarlo. Sé que la intención de la NASA y Carl Sagan era buena. En los años 70 teníamos una imagen muy romántica del futuro y de un posible encuentro con otras civilizaciones, pero ¿de verdad queremos dar tanta información a otra especie dominante de otro mundo?

Actualmente las sondas se encuentran justo en el límite del Sistema Solar denominado “Heliopausa”. Afortunadamente, las Voyager tardarán a su velocidad actual (17 km/s o 29 minutos/luz), 74.500 años en alcanzar la estrella más cercana, esperemos que por el camino no se encuentren a nadie.


“Dentro de mil millones de años, cuando todo lo que hemos construido en la Tierra se haya convertido en polvo, cuando los continentes sean irreconocibles y nuestra especie haya sido alterada de manera inimaginable o se haya extinguido, los registros que hay a bordo de las Voyager hablarán por nosotros” Carl Sagan.

En este enlace podéis ver el contenido del Disco de Oro de las Voyager al completo

7 comentarios:

  1. El mensaje de Sagan... impresionante... lo tengo colgado de la pared de mi pasillo. Solo él podía hacer algo así. Como impresionante fue lo bien que funcionaron las Voyager con lo complicado de las aceleraciones gravitacionales... tremendo...

    ResponderEliminar
  2. Efectivamente Salviati, y lo bien que siguen aún funcionando. Es más, están más lejos de lo que se pensaba ya que por lo visto el viento solar ha ido empujando los paneles lentamente como si fueran una vela solar :) Sagan maravilloso como siempre :) Un saludo!

    ResponderEliminar
  3. Excelentísimo artículo, Zenda. Sobre todo la parte donde mencionas todas las cosas que están contenidas en el mensaje, realmente fascinante. Y con respecto a tu planteo sobre si habrá sido apropiado brindar tanta información a otra civilización que, como dijo Stephen Hawking, probablemente tendría intenciones de “conquistarnos”, yo me pregunto (y esto es sólo especulación, obviamente): ¿no son astronómicamente bajas las probabilidades de que una civilización vaya a encontrar nuestras sondas en la increíblemente gigantesca inmensidad del espacio interestelar? Me parece que encontrar una pequeñísima sonda en esa inimaginable cantidad de espacio debería ser tan difícil como, no sé, encontrar una molécula especifica X en toda la inmensidad de todos los océanos de la Tierra. Me parece que aunque la probabilidad existe, y por eso se realizó el proyecto en su momento, es infinitamente pequeña. ¿Tú qué opinas?

    ResponderEliminar
  4. Muy Buen artículo!! que curioso, nuestras unidades son en Sistema Internacional, y siendo que las sondas son norteamericanas y podría haber estado en sistema imperial. Sería muy bueno que se unifique en la realidad el sistema de medidas.

    ResponderEliminar
  5. Ciertamente es muy pequeña y eso me consuela, Damian :) De todas formas creo que la prudencia debería ser nuestro lema. No está mal que lancemos mensajes al cosmos, pero con que contengan lo justo para saludar y recibir la primera respuesta, bastaría. ¿No opinas lo mismo? Nunca se sabe...

    ResponderEliminar
  6. Lo del sistema de medidas ya nos ha costado algún que otro disgusto, Robinson. El más sonado fue el de la segunda sonda que desapareció al llegar a marte, creo que se llamaba Mars Polar Lander. Una vez se estrelló en la entrada, se dieron cuenta de que algunos componentes que se habían fabricado en Europa estaban en sistema decimal y a nadie se le ocurrió convertirlos. Menuda metedura de pata monumental y el absoluto ridículo que sufrieron. Pero ahí seguimos, sin ceder terreno y cada uno con el suyo :)

    ResponderEliminar
  7. Miguel Angel Jimenez21 de mayo de 2011, 2:20

    Siempre hemos tenido cierto ''miedo'' de que una civilización superior quiera dominarnos, pero
    ¿ qué haríamos nosotros si encontráramos una civilización inferior en conocimientos?

    ResponderEliminar