martes, 7 de diciembre de 2010

Y sin Embargo se Mueve (Galileo)

Para los que amamos la ciencia y la búsqueda de la verdad, quizás no haya mayor icono que la figura de Galileo. Precursor del método científico basado en la observación y no en creencias erróneas arraigadas durante siglos, es indudable que marcó un antes y un después en la historia del conocimiento humano. Resumir la vida de Galileo, sus aportaciones, logros y descubrimientos, daría para escribir un libro entero, así que destacaré sólo los hechos más importantes.


Nació en Pisa en 1564, hijo de un matemático y músico que deseaba que Galileo estudiara medicina, fue instruido en las artes (tocaba el Laúd) y matriculado en la universidad donde estudió medicina, filosofía y matemáticas. Atraído por la obra de Euclides y sin ningún interés por la medicina, ni la filosofía aristotélica, Galileo reorienta sus estudios hacia las matemáticas.

Desde entonces, se siente seguidor de Pitágoras, de Platón y de Arquímedes y opuesto al aristotelismo. Todavía estudiante, descubre la ley de la isocronía de los péndulos, primera etapa de lo que será el descubrimiento de una nueva ciencia: la mecánica. Galileo no obtiene el diploma de medicina, pero adquiere grandes conocimientos en matemáticas y una gran curiosidad científica.

Aportaciones

(1585-1592) Galileo empieza a demostrar muchos teoremas sobre el centro de gravedad de ciertos sólidos. Al mismo tiempo, continúa con sus estudios sobre las oscilaciones del péndulo pesante e inventa el Pulsómetro. Este aparato permite ayudar a medir el pulso y suministra una escala de tiempo, que no existía aún en la época. También comienza sus estudios sobre la caída de los cuerpos.

(1592-1610) En 1592 se trasladó a la Universidad de Padua y ejerció como profesor de geometría, mecánica y astronomía hasta 1610.

(El año 1604) En julio, prueba su bomba de agua en un jardín de Padua. En octubre, descubre la ley del movimiento uniformemente acelerado.

(De 1606 a 1609) En 1606, Galileo construye su primer termoscopio, primer aparato de la historia que permite comparar de manera objetiva el nivel de calor y de frío.

Invención del Telescopio

En mayo de 1609, Galileo recibe de París una carta del francés Jacques Badovere, uno de sus antiguos alumnos, quien le confirma un rumor insistente: la existencia de un catalejo que permite ver los objetos lejanos. Con esta única descripción, Galileo construye su primer telescopio. Al contrario que el telescopio holandés, éste no deforma los objetos y los aumenta 6 veces, o sea el doble que su oponente. También es el único de la época que consigue obtener una imagen derecha gracias a la utilización de una lente divergente en el ocular. Este invento marca un giro en la vida de Galileo.


Durante el otoño, Galileo continuó desarrollando su telescopio. En noviembre, fabrica un instrumento que aumenta veinte veces y dedica tiempo a observar la Luna. Observó una zona transitoria entre la sombra y la luz, el terminador, que no era para nada regular, lo que por consiguiente invalidaba la teoría aristotélica (que afirmaba que los astros son perfectos) y anuncia la existencia de montañas en la Luna.

En pocas semanas, descubrirá la naturaleza de la Vía láctea, cuenta las estrellas de la constelación de Orión y constata que ciertas estrellas visibles a simple vista son, en verdad, cúmulos de estrellas. Galileo observa los anillos de Saturno pero no los identifica como tales sino como extraños 'apéndices' (como dos asas).

El 7 de enero de 1610, Galileo hace un descubrimiento capital: observa 3 estrellas pequeñas en la periferia de Júpiter. Después de varias noches de observación, descubre que son cuatro y que giran alrededor del planeta. Se trata de los satélites de Júpiter llamados hoy satélites galileanos: Calixto, Europa, Ganimedes e Io.

Para él, Júpiter y sus satélites son un modelo del Sistema Solar. Gracias a ellos, piensa poder demostrar que las órbitas de cristal de Aristóteles no existen y que todos los cuerpos celestes no giran alrededor de la Tierra.

En 1610 también observó las manchas solares que demostraban una vez más que los astros no son perfectos. Y las fases de Venus en un magnífico ejemplo de aplicación del método científico, que Galileo usó por primera vez.



Los enemigos de Galileo y la denuncia ante el Santo Oficio (Inquisición de Roma)

Sus adversarios imposibilitados de refutar sus teorías astronómicas deciden criticar su teoría de los cuerpos flotantes. Galileo pretende que el hielo flota porque es más ligero que el agua, mientras que los aristotélicos piensan que flota porque es de su naturaleza el flotar (Física cuantitativa y matemática de Galileo contra física cualitativa de Aristóteles).

En 1612, emprende una discusión con Apelles Latens Post Tábulam (seudónimo del jesuita Cristóbal Scheiner), un astrónomo alemán, sobre el tema de las manchas solares. Apelles defiende la incorruptibilidad del Sol argumentando que las manchas son en realidad conjuntos de estrellas entre el Sol y la Tierra. Galileo demuestra que las manchas están sobre la superficie misma del Sol, o tan próximas que no se puede medir su altitud.

(1616) A pesar de pasar dos meses removiendo cielo y tierra para impedir lo inevitable, es convocado el 16 de febrero de 1616 por el Santo Oficio para el examen de las proposiciones de censura de las teoría copernicanas. Es una catástrofe para él.

La teoría copernicana es condenada como "una insensatez, un absurdo en filosofía, y formalmente herética". Pero durante los siguientes años él sigue defendiendo la teoría, hasta que en 1633 es acusado de no obedecer la condena y requerido en juicio inquisidor.



El proceso comenzó con un interrogatorio el 9 de abril de 1633, donde Galileo no reconoce haber recibido expresamente ninguna orden del cardenal Bellarmino. Por otra parte, dicha orden aparece en un acta que no estaba firmada ni por el cardenal ni por el propio Galileo.  

Con pruebas endebles es difícil realizar una condena, por lo que es conminado a confesar, con amenazas de tortura si no lo hace y promesas de un trato benevolente en caso contrario. Galileo acepta confesar, lo que lleva a cabo en una comparecencia ante el tribunal el 30 de abril. Una vez obtenida la confesión, se produce la condena a prisión perpetua el 21 de junio, y se le conmina a abjurar de sus ideas, cosa que hace seguidamente.

Giuseppe Baretti afirmó que después de la abjuración, Galileo dijo la frase «Eppur si muove» (y sin embargo se mueve), refiriéndose a la rotación de la Tierra.

El Fin

Galileo permanece confinado en su casa de Florencia desde diciembre de 1633 a 1638, año en el que perdió la vista definitivamente y recibe la autorización de instalarse cerca del mar, en su casa de San Giorgio hasta su muerte en 1642 a la edad de 77 años.

EPPUR SI MUOVE (Y SIN EMBARGO SE MUEVE) GALILEO GALILEI


8 comentarios:

  1. Definitivamente hay personas que no son hijos de su tiempo, y que sin embargo son necesarios para que sus tiempos se muevan.

    Un abrazo

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  2. Hola Pablo, y sin embargo se mueve :)Gracias por venir!

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  3. Gracias a ellos estamos aquí :) Gracias por tu comentario Javir :) Un abrazo

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  4. Que grande Galileo, por fin no me siento tan analfabeta al visitar tu blog por haber leído sobre el tema. Un abrazo y feliz fin de semana.

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  5. Hola, cuando puedas, pasate por mi ultimo post de mi blog "Solo me molesta a mi" para recoger un regalito de Navidad que te esta esperando. Un abrazo.

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